sábado, 4 de febrero de 2012

Ana y el Duende de Glendalough






Autora: Norma Angélica Chiquis

Ana es una pequeña niña de 7 años de edad  que vive en la provincia de Leinster en Irlanda, es una niña alegre, lista de hermosos ojos negros y cabellera oscura, su casa esta en la campiña verde situada exactamente en el condado de Wicklow conocido como el condado verde de Irlanda, cerca de Dublín; se caracteriza por paisajes exuberantes, precipicios rocosos, bosques y fuentes naturales, pero además es el lugar ideal para que los duendes y las hadas vivan en convivencia en las hermosas cascadas que bañan el paraiso rústico.
 Cuentan las leyendas que solo los niños como Ana y los adultos con corazón íntegro pueden ver los seres sobrenaturales en los parajes celtas cuyos;  seres mágicos como duendes y elfos se esconden entre las rocas de los riscos,  en las cuevas y en las ruinas antiguas y donde las hadas imitan las voces de los hombres devolviendo ecos; o como cuentan los abuelos que en la época de los celtas los duendes sobre todo ayudaron a la construcción de los tesoros megalíticos de Newgrange o el de Dolinen Prolekk, donde hay tumbas de hace 5000 años y cuyas rocas tienen poderes sobrenaturales; que durante los solsticios anuales las hadas y los duendes acuden ahí para infundirse de energia mágica. Si algún ser humano se encuentra con un duende huraño como los hay muchos el más famoso es Leuprechan, si gana su simpatía del hombrecillo mágico pueden recibir en aprecio algunas de sus monedas de oro que esconde con sumo celo.
Ana es hija única ya que sus padres el Sr. Alffie y la Sra. Suzanne se casaron ya grandes de edad, pero la niña con su alegria los inunda de gran felicidad, a pesar de que son pobres y viven de forma austera son pastores de ovejas, pero su pequeña casa en las colinas de Wicklow tiene todo lo indispensable para hacerla feliz y reir, en la campiña la belleza de la naturaleza y sus flores flotantes en los lirios de los lagos le dan gran alegria;  como es una niña sensible baila canciones irlandesas ya que se acerca la fiesta de San Patricio y todo el mundo prepara sus mejores galas para ella, la pequeña Ana no tiene amigos cerca solo dos mascotas su gata Ninna cachorro aún de pelaje gris y de grandes ojos verdes y su enorme perra Urza de raza ovejera, Ana compagina aprender a bordar y a pintar frutas enseñada por su madre Suzanne y a leer y escribir en la escuela de la comunidad ;a sus padres les gusta ir a la celebración de misa  en una Iglesia católica situada  2Kms antes de las Ruinas del Monasterio de Glendalough del siglo VII, donde un párroco católico aún realiza misas que recuerdan a los sacerdotes gaélicos de los Normandos, posteriormente toda la congregación acude a una taberna familiar cercana llamada “Maravilla la flor de Oro Celta” a tomar algunos tarros de cerveza y degustar carne asada con sus amigos,  cantan alegres coplas antiguas bailando tomándose de sus brazos y cinturas en circulos al compás del acordeón y las flautas, su padre Alffie le ofrece de vez en cuanto un pequeño vaso de cerveza amarga a su hija para que tenga buena digestión y crezca robusta según las creencias del lugar,, después Ana y su mascota Urza  junto con los demás niños de la comunidad llamados Jerry, Diggi, Luigi , Alexander y Lizzette decidieron ir más lejos de los alrededores a jugar  y aquí comienza nuestra historia:
Ana y los demás niños de la Aldea después de recorrer alguna distancia llegaron hasta las ruinas arqueológica de Glendalough donde se encuentra el monasterio antiguo  tuvieron que pasar antes su puente de madera por arriba de un riachuelo donde tuvo su origen la Historia de San Kevin el santo ermitaño irlandés que vivió ahí.
 Jugaban los niños a esconderse antes que Ana  en la gran torre de piedra del lugar y encontrarse por medio de los ecos que se pueden hacer en áquel lugar, Ana se les unió y junto con Urza se escondieron detrás de un gran roble antiguo y encontraron un enorme hueco en su base donde se veían ya sus raices con rastros  de haber sido consumido por un incendio y  por donde rápidas se introdujeron  asomando las dos sus cabezas por el resquicio para ver si alguien las había encontrado ya, de repente Urza comenzó a ladrar intespectivamente, Ana no sabía como acallarla, ¡cállate Urza o me harás perder!, pero Urza siempre obediente seguía ahora ladrando, de pronto se calló y escuchó un eco dentro del árbol,¡retírate perro ovejero me estas pisando!, ¡orejas de yacala quitá tu garra de mi!, Ana se asombró no sabía de donde provenía la voz, parecía oirse dentro del mismo tronco, apartó un poco, a Urza fuera de su lugar y vió un ser pequeño y verde con rizos chinos que desprendía humo, Ana acercó su cará aún más hacia las raices del arbol y vió como se movía un ser minúsculo del tamaño de su palma y que se asemejaba a un hombrecillo y le decía ¡gracias por fín me liberaste de esa bestia peluda!-¿quién eres? pregunto Ana al pequeño ser-soy el duende Pepinillo el protector de las ruinas del monasterio de Glendalough- y lo más sorprendente que vió Ana es que mientras el duende hablaba tenía un minúsculo cigarro en su mano derecha que despedía humo-¿eres un duende pregunto la niña?¡que bien nunca me había topado con alguno!,- si eres privilegiada o no lo sé-contestó el hombrecillo-pero debido a que ese perro me apretujó no sería visible para ti,¿pero que hacen tantos niños por aquí?, sabes si este lugar se hace más turistico ¡acabaré por huir de él vociferaba!, antes cuidaba los castillos de Maynnoth y Trim a algunas millas de aquí, pero los abandoné por la misma razón, creo que me esta cansando Irlanda es demasiado turistica en este siglo-¿Pero porqué vives solo en este arbol aislado de todo Pepinillo, que no se supone que los duendes viven en el Breena donde comparten la tierra de las hadas?- le increpó la niña- Si de hecho vivía en Faylinn el reino de las hadas, trabajaba en una gruta estudiando textos mágicos antiguos, pero dos de ellas me rompieron el corazón Rossetha y Tianna por intrigas de la bruja Gullveig anciana malvada que me robó los textos mágicos y rompió mis conjuros de amor , por mi pena tuve que dejar el pais mágico y a mi familia, entonces Raedself consejero Elfo de la reina hada decidió compadecido de mi enviarme como protector de ruinas antiguas, pero tuve que abandonar la zona de castillos debido a que tengo el vicio de fumar tabaco y casi incendio uno de los castillos, la reina hada Tenanye cansada de mi le dijo al Elfo Raedself que me reubicará y ahora estoy aquí, pero es más peligroso el arbol ya vez yo incendié ese agujero que se hizó enorme y hasta una niña como tú con todo y su perro pueden entrar por él.
-Pobre de ti duende Pepinillo, me da tristeza tu historia, aquí solo sin familia y con el corazón roto por las dos hadas, que terrible, si pudiera ayudarte para disminuir tu pena-dijo la bondadosa Ana.
-Si puedes ayudarme haciéndote una amiga de nosotros los duendes te llamaremos “Alvina”, necesito que me ayudes a recuperar los textos mágicos que me robó la bruja Gullveig.
-¿pero como puedo yo enfrentarme a una bruja sola?¡ que miedo tan terrible!
-La clave esta en que encontremos la  aldea de duendes de mis padres, mis hermanos y mis tios tienen ellos que ayudarme a vencerla por medio de la formación del “Alvar” un ejército de duendes verdes valientes y con una humana Alvina e de nuestro lado venceremos a la bruja y romperemos el hechizo.
-¿Y tú no sabes la dirección de esa aldea duende Pepinillo, no vivias acaso tú con tu familia?
- Lo que pasa que las Ninfas y duendelandia tuvieron conflictos  de territorio,después de que yo los dejé y ocuparon ellas nuestras tierras cerca de las  fuentes donde habitan y mis familiares fueron desplazados, se que estan también en este condado de Wicklow tenemos que encontrar el rastro, es la aldea “Johannes duende club”, la dirige mi tio el Gnomo Vinncent.
-Mientras platicaban escucharon a los demás niños gritando ¡Ana, Ana! ¿Dónde estas?¡ya es muy tarde, debemos irnos!, nuestros padres estarán preocupados-gritaban Jerry y Diggi  desesperados al no hallarla,¡-escóndete! le dijo Ana al duende Pepinillo y Urza lo veía con desconfianza aún ya sin ladrarle lo observaba curiosa como a un pequeño bicho verde.
-Ven mañana le dijo el duende a Ana, estoy construyendo una pequeña casa detrás del monasterio búscame a las 3 de la tarde y hablaremos de nuestro viaje, te espero no faltes.
Pero Ana lo vío con tristeza y aclaró-no podré creo mis padres no me dejarán venir Pepinillo son 3 horas de camino en carreta y tendría que surcar muchos peligros además soy también muy pequeña.
-No te preocupes Ana enviaré a una amiga mia que te ayude a venir, tus padres no se enterarán viajaremos entonces de noche.
-Si asi es no hay problema-respondío la niña, entonces la espero-
Después Ana salió de su escondite y gritó a sus pequeños amigos- estoy aquí gané el juego no me encontraron jajaja.
- Ana se sentía inundada de una pequeña magia, sabía que a partir de ahí su vida no volvería a ser la misma, se la había aparecido un duende verde que según los irlandeses dá suerte en la vida, pero además tenía la certeza que no debería contarlo a nadie ya que también es una tradición que quién tiene un encuentro asi, debe guardarlo para si, es un regalo del cielo.
-Ana y Urza junto con los demás niños llegaron al pueblo, sus padres ya preocupados los esperaban afuera de la taberna algunos fueron regañados y recibieron uno que otro jalón de orejas, los padres de Ana solo la miraban con reproche y en silencio-vámonos Ana dijo Alffie después de algun momento y sube a Urza, subieron a su carreta que llevaba cargamento de flores para vender al condado siguiente cerca ya de Dublin asi como leche fresca iban en silencio, por el camino su madre Suzanne finalmente la reprendió- Ana no vuelvas a perderte como hoy creímos que habían tenido algun accidente en los riscos o en algun lago, no vayan tan lejos pueden aparecer sorpresas desagradables a niños tan pequeños- No volverá a suceder madre-dijo llorando la pequeña Ana, después su madre la cubrió con una frazada de lana y llegarón a Dublín donde pernoctarían aquella noche, eran casi las 8 de la noche el padre dejó el requeson en la tienda de siempre y las flores en una posada, le pagaron su venta y, fueron a pernoctar al mismo “Hostal Santa Cecilia” de siempre donde mes con mes rentaban un pequeño cuarto, Ana hasta se olvidó del duende Pepinillo tras el regaño, pero ya en la madrugada comenzó a escuchar un pequeño ruido en su ventana, creyó que era la brisa de la lluvia que era usual en áquella época de julio, pero un tac-tac-tac constante hizó que se levantara de su cama, sus padres dormían plácidamente en la cama de al lado, ya Urza estaba cerca de la ventana con las orejas quietas y erectas lo que confirmó Ana que había algo ahí, una pequeña lucecita brillaba fuera como una luciérnaga de repente escuchó una voz -¡soy Fayette la amiga del duende Pepinillo!- Ana estaba maravillada una pequeña Hada pelirroja con un vestido rojo y enormes ojos verdes la miraba incandescente- ¡tienes que ayudarnos Ana a recuperar los textos mágicos de secretos que se robó la bruja malvada de Gullveig, dice el duende que eres una Alvina!- No puedo irme Fayette mis padres se morirían de la pena lo siento, quisiera ayudar a Pepinillo el triste duende pero soy una niña muy pequeña,¿no pueden buscar alguien más?¡quizás alguien mayor!-Ana- respondió la hada, tú eres la indicada por eso puedes vernos-no temas tus padres no se darán cuenta pues viajaremos mientras ellos duermen pequeña yo cuidaré de ti- posteriormente se iluminó todo el cuarto los padres de Ana recibieron unos polvos mágicos de abeja reina en los ojos para tener dulces y profundos sueños, después Ana y Urza comenzaron a elevarse en el aire y salieron las dos disparadas de la pequeña habitación, el hada las llevaba por el aire tomada una de una mano y otra de una pata a gran velocidad, solo vieron luces de las casas de los durmientes al dejar el Condado de Dublin y llegar nuevamente al de Wicklow, Ana y el hada se destornillaban de la risa al ver en vuelo a  Urza , parecía asustada al inicio con su abundante pelaje color amarillo movido al compás de el viento, pero parece que después disfrutaba volar, aterrizaron detrás del monasterio de Glendalough donde el duende Pepinillo estaba construyendo su vivienda, el hada Fayette aterrizó justo detrás de la pequeña iglesia, la noche tenía una luna nueva que iluminaba toda la campiña, el hada sacó una esfera mágica con una rosa dentro que flotaba y que indicó llevada por la brisa el lugar donde estaba la nueva casa del duende, entonces Ana vió unas pequeñas huellas de pies minúsculos en el camino, que acababan en una diminuta escalera de madera que llevaba a una casa igual de pequeña construida con barro y arena del mar, en la parte trasera del templo del monasterio áquel, una luz apenas tenue se percibía del segundo piso de áquella diminuta vivienda lugar donde además de humo de cigarro se oía estrindente música. Urza curiosa también olfateaba como un gigante áquella extraña fachada.
- ¡No se acerquen más grito el hada pelirroja, pueden destruir la casa con Pepinillo dentro son demasiado grandes!-increpó-, les voy hacer pequeños también, casi tan diminutos como yo, nuevamente el hada sacó unos polvos mágicos de su pequeña bolsa de piel que cargaba en la cintura y una fragancia de alelís que perfumó el ambiente, después Ana y su perra Urza se encogieron 333 miles de veces hasta hacerse del tamaño del hada pero no tanto como un duende, después subieron también la pequeña escalera de madera y tocarón la puerta-¡ya voy, ya oí no toquen tan fuerte carajo!-esta de mal humor Pepinillo les comentó el hada, por eso algunos duendes dicen que es más bien un gnomo regañon-
Por fin llegaron –exclamó el duende verde¡-pensé que no vendrías Niña, hasta tu mascota trajiste y aún es más grande reducida que yo contrólala por favor no quiero que quiebre nada!- Ana se sorprendió por lo que vió dentro de la casa de Pepinillo, había todo un laboratorio de química matraces, morteros, sustancias multicolores brillaban en jarrafas, infinidad de plantas y flores en una mesa de madera, monedas de cobre de varios paises,polvos dorados y plateados, en una repisa de la segunda habitación había infinidad de libros escritos por sabios duendes de la antigüedad e instrumentos musicales medievales parecidos a guitarras colgaban de las paredes-soy alquimista, bibliófilo y músico pequeña Alvina-explicaba a la niña-los duendes no somos como los humanos nuestro creador nos hizo multifacéticos, tenemos muchos dones y virtudes somos una caja de monerias para que entiendas- enfatizaba orgulloso arqueando sus cejas y sus rizos amarillo-castaños-¡ No seas ególatra Pepinillo, necesitamos la ayuda de Ana para que podamos recobrar los textos mágicos milenarios y debemos partir en el momento no nos queda mucho tiempo!- dijó de golpe el hada-.
-¿Pero para qué quieres más libros duende si aquí tienes cientos de ellos?- indicó Ana mientras hojeaba un libro interesante de cómo hacer oro a partir de monedas de cobre, pero sin la receta final que había desaparecido..
-¡No entiendes, no entiendes niña son libros milenarios donde esta toda la duendologia de nuestra historia de los siglos previos, con todos los encantos, hechizos y conjuros de nuestros tataratarataratabuelos desde el famoso duende Leuprechan que descubrió como hacer oro hasta nuestros dias!, además ahí estan los conjuros para el amor romántico entre los duendes y las hadas, ¡necesito recuperarlos niña, que no notas acaso que tengo mal carácter no quiero pasar mi vida de duende amargado carájo!- gritaba el duende pataleando y estrellando algunos matraces en el suelo, asustando a la pequeña Ana-.
-No le grites a Ana, Pepinillo volvió a gritar el Hada Fayette, ¿cómo quieres que te ayude si la maltratas todo el tiempo?- Entonces el hada sacó de su bolso unos dulces con chocolate y avellana  y se los dio al duende para que mejorara su mal humor.
-Perdón Ana, pero como te convertiste en Alvina tienes que tenerme mucha paciencia, lo primero que tenemos que hacer para recuperar los textos mágicos es ir al reino de las brujas conocido como Carling donde ellas recolectan plantas en la luna nueva para hacer sus hechizos, la bruja Gullveig estará fuera toda la noche mientras nosotros robamos de su vivienda los textos mágicos que tiene que recobrar  Ana para que se rompa el hechizo de la bruja y su poder sobre los libros, pero primero tenemos que formar el Alvir el ejército de duendes para atacar por sorpresa a las brujas en la colina si es necesario y presentan resistencia, ya me movilizé desde la tarde y encontré a la aldea de mi familia, “el Johannes duende Club” estaba muy cerca de aquí a unas dos millas aproximadamente, mi tio el famoso gnomo Vinncent vendrá con más duendes para luchar llegarán a media noche aproximadamente.
Acabando de contar esto el duende Pepinillo, se escuchó unos cantos como de hombres que van a la guerra que venían del bosque, gritando asi: ¡somos valientes, somos osados, somos los duendes encabritados!, jabón  fabricamos, burbujas mandamos a todas las brujas las enjabonamos y asi sus hechizos estan acabados!
Ana miraba como venían hacia ellos 3 hileras de 32 duendes en total, marchando y cantando alegremente, adelante venía el tio Gnomo Vinncent comandando la primera fila y los  famosos  duendes Leuprochan y Luel las otras dos.
- Después los 3 capitanes duendes subieron a la pequeña casa y saludaron a Ana preguntando Leuprechan- ¿asi que tú eres la valiente amiga Alvina que nos ayudará a recuperar los textos antiguos?, que bien magniiiiiffiiccooo- y le hizó el duende rubio una pequeña inclinación de cabeza a la niña- traemos buenas noticias comentó el duende Luel, hemos entablado relaciones diplomáticas con las Ninfas y las hadas en el Shea el palacio de las hadas donde fué el congreso, asistieron algunos elfos también, decidieron por mayoria de votos regresarnos nuestras tierras en la antigua aldea si les damos nuestros secretos mágico de alquimia, pero nos rehusamos terminantemente, después llegó inesperadamente Leuprechan y compró a varios diplomáticos del mundo mágico, ya saben con oro todo se puede jajaja, entonces nos devolverán nuestras tierras con la condición de que no les hagamos travesuras por 3 siglos aproximadamente y firmamos el tratado “devolución de colinas a los duendes del Johannes Club.”
- Muy bien amigos gritó el duende Pepinillo-¿ hiciste el detergente con la fórmula mágica que te pedí Pepinillo?- saltó el gnomo Vincentt entre los matraces enojado-claro tio ya lo tengo  le nombre: detergente Romanni, solo falta utilizarlo solo en caso indispensable contra las brujas-¿cuál será entonces nuestra estrategia de ataque?- comento el hada Fayette finalmente- primero irás tu hada por aire y nos darás una visión panorámica del pueblo de Carling y si la bruja Gullveig esta fuera de su casa recogiendo plantas,  averiguarás ¿Cuántas brujas hay en el pueblo?, si hay varias tendremos que atacarlo, después cubriremos Ana para que pueda robar los textos mágicos de duendelandia de la casa de la bruja y huiremos a las colinas regando detergente por toda su aldea ya que las brujas apestan y no les gusta bañarse- finalizó el duende Pepinillo.
Muy bien manos a la obra gritó Leuprechan y todos los duendes elevaron su mano en señal de victoria.
La hada Fayette sobrevoló el Carling y aterrizó cerca de la ventana de la bruja malvada Gullveig en la casa con el número 13, era una mujer rubia de cabellos ensortijados y sucios, de cuerpo deforme y que cojeaba de una pierna con una nariz de 2 jorobas con ojos amarillos y pequeños, estaba realizando un conjuro aquella noche de luna nueva, ya había regresado de cortar las plantas de las colinas, en otras casas también iluminadas se encontraban brujas más jóvenes, Fayette reconoció a Maurelle entre ellas una bruja que había sido amiga de suya tiempo atrás porque no estaba pervertido su corazón pero era hija de Gullveig y sería como ella de vieja, como la mayoria de las brujas estaba en el pueblo, Fayette les dijo a el Alvar el ejército de duendes que tendrían esa noche que atacar el pueblo, los duendes tomaron valor y atacaron por sorpresa la población de brujas a las 3:30 de la mañana las cuales huyeron ante las burbujas de detergente del jabón Romanni, que salían de las pistolas de los 33 duendes, esto mientras cubrían a la valiente Ana, que entró a la casa de la bruja malvada que realizaba una receta de pollo almendrado con  picante envenenado y que por la sorpresa del ataque sorpresivo cayó hacia atrás con el susto de ver áquel furioso ejército de duendes, una humana Alvina y una mascota perruna la cual la mordió al instante una de sus piernas chuecas, el picante cayó en  los ojos de la bruja  y la dejó ciega de forma permanente, entre tanto Ana sacaba los libros de texto antiguos de los duendes del baúl encantado de la bruja,, los cuales identificó porque tenían su escudo milenario de duendelandia en la portada con el rostro joven de Lepreuchan..
Horas después ya detrás del monasterio de Glendalough en la casa de Pepinillo se celebraba una pequeña fiesta donde él era el primer animador cantando canciones celtas que acompañaba con su guitarra mágica; pero nadie se explicó en ese concierto al aire libre porque portaba Pepinillo una camiseta de un equipo de futbol de ¿Argentina?, pero en fin…, todos los duendes felices al extremo tomaron infinidad de tarros de cerveza y quedarón 21 de ellos tirados ebrios en el campo, el hada Fayette tuvó que darles a varios primeros auxilios para que no murieran, arrojando polvos vomitivos en sus bocas, Ana y Urza como invitadas especiales también tomaron licor y vino de los viñedos del duende Leuprechan el cual  condecoró Ana y a su mascota Urza con la medalla de la legión de los duendes, diciéndoles antes su palabra preferida¡Maagnnifico!, Pepinillo las abrazaba efusivamente ¡lo habían salvado!, le dio Luel después la tarea a el hada Fayette de regresarlas igualmente volando hasta el Hostal donde dormían los padres de la Niña, ya en su cama Ana cayó en un sueño profundo; su última imagen fué ver al hada pelirroja despedirse enviándoles besos de perfume con su manos dejando tras de si un aroma a fresas y cerezas de la campiña de Glendalough.
 Al día siguiente sus padres le decían:¡ levántate pequeña tenemos que regresar a Wicklow!, la niña creyó al levantarse que todo había sido un fantástico sueño, de regreso pasaron por el viejo monasterio y sus ruinas arqueológicas, -quizás todavía ahí este mi amigo Pepinillo- pensó- pero no se detuvo la carreta en ese lugar encantado.
 Pasaron los meses y Ana llevó a pastar sus ovejas a las colinas y sorpresivamente Urza comenzó a ladrar a un agujero en la base de un viejo abeto , la niña corrió esperanzada talvéz era otro duende en problemas¡ pero no! algo brillaba más que el sol dentro de una olla,¡ eran 3 monedas de oro enormes y 2 medallas de la orden de duendelandia!, Ana las sacó y dentro había un pequeña carta escrita por Pepinillo decía asi: Querida Alvina Ana, recobramos gracias a ti las formulas mágicas para hacer oro de nuevo, estas son mis 3 primeras monedas te las envio como regalo, Leuprechan te devuelve las medallas que olvidaste en el monasterio de Glendalough; una es para Urza por su valor perruno, ah tengo una nueva novia también, se llama Dianna y es  un hada naturalista, estoy en mi mejor momento, Leuprechan, Luel y mi tio Vinncent te envian saludos.
¡Ana no lo podía creer no era ningun sueño!, después corrió con su rebaño de ovejas vuelta a su casa en  las colinas verdes Irlandesas de Wicklow seguida por Urza y la ahora crecida gata gris Ninna, les dio las 3 monedas de oro a sus queridos padres Alffie y Suzanne que lo tomaron como un tesoro enterrado hace siglos por alguno de sus parientes celtas y compraron un hermoso carruaje más rápido y moderno que el antiguo que no necesitaba caballo tenia motor  para vender su leche, requeson y flores en los condados cercanos, y que Ana ahora manejaba el nuevo carruaje con facilidad, la niña guardó con celo las medallas en su habitación para la posteridad como un recuerdo de su infancia y del bello mundo de duendelandia.   FIN.

ADD. Cualquier parecido con personajes de la vida real es mera coincidencia  jajaja.


  

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