Te fuiste una mañana de febrero querido padre,
y una parte de mi se enterró contigo,
mi tristeza no cesa, te pienso en todo momento
he regresado a los recuerdos de mi infancia.
Mi querido padre, mi héroe infantil, mi maestro de vida,
siempre me protegiste de todo mal,
fuiste mi escudo, la mano de Dios en la tierra
para defenderme.
Compruebo ahora que tuviste razón
en cuanto a las personas
nunca te equivocaste en tus criterios,
fuiste mis ojos cuando no podía ver bien,
cuanto me cegaba dándole más importancia
a mi corazón que a la razón.
Cuanta gente te envidió padre mio en vida
por tu gran inteligencia y lo guapo de tu aspecto,
cuanto nos odiaron los extraños y familiares por eso,
queriendo destruir todo lo bueno de ti.
para que nunca vieras el éxito.
Te lanzaron los malvados a la ruina
en un abismo con depresión emocional constante,
el ídolo cayó y el héroe perdió su armadura
pero tus hijos nunca perdimos la esperanza en ti.
Nos enseñaste a ser honrados e íntegros,
hacer el bien como buenos cristianos,
a no importarnos lo material
y no ser esclavos por dinero.
amar el conocimiento y la ciencia
porque es lo único que nadie
te puede robar.
Que era mejor ser Digno y pobre
que ser rico y pervertido.
Nos hiciste espiritualmente libres.
y a no creer en los gobiernos que asesinan indefensos.
Amar a los verdaderos héroes de este mundo
no a los creados por la historia manipulada,
y no practicar nunca la idolatría
por nadie- excepto claro por los Beatles-,
y no tener temor de enfrentar el mal ni siquiera a la muerte
por que esta vida solo es pasajera y una ilusión,
hay que buscar su significado más profundo que es espiritual.
Querido padre José Francisco Alberto
nuestro gran Maestro de vida
para toda nuestra familia,
el que nos llevó de la mano a pesar
de la mayor adversidad,
siempre fuiste criticado por muchos
pero nunca igualado en inteligencia.
Se que estas ya en la gloria de Dios padre mio
porque asi te has mostrado en mis sueños ,
y por todo el sufrimiento que
viviste estoicamente durante tu enfermedad final .
No te digo adiós sino hasta luego mi querido viejo,
mientras viva extrañaré la luz de tus ojos que
iluminaban siempre la oscuridad
y las encrucijadas de los caminos de nuestras vidas.
Con la Gracia y permiso de Dios
nos volveremos a encontrar
donde brillan las estrellas en los cielos,
mientras tanto Santo padre mio rezaré
por ti.....

