domingo, 7 de agosto de 2011

Un Adiós a tu alma Abuela inolvidable. Año de 2008



Autora: Norma Angélica Chiquis
Revista Poetas y Musas
Partiste de aquí
Como una bella flor
Desprendida por el viento
En el otoño de su vida,
Surcando el cielo
Con tus alas de ángel bondadoso
Y valiente hacia Dios.
Y al llegar al paraíso
Tu alma hermosa nos bendijo por siempre
Con su ejemplo de amor.

La última Mirada.
Antés de irte, dime que no te irás,
Que regresarás un día al comenzar la noche,
Que no tendré más miedo a mis pesadillas infantiles,
Por que eres el hada que las convierte en cuentos,
Que ilumina mis sueños con su magía,
Y alivia mis males con rezos y unguentos.
Que me enseñó a rezar al sagrado corazón de Jesus a  leer y amar los libros.
Abuela , mi Merlín personal cubierta de brillantes coronas,
Dime que detrás del sol esta el pais mágico donde tú ahora habitas,
Dime abuela que es mentira que te irás y no volveremos a verte,
que la virgen María me permitirá poder otra vez abrazarte
y sentir los latidos de tu corazón en mis oidos
Por que tu espiritú mágico y fuerte regresará un día a
Decirme que esa última mirada de amor,  
solo fue otro más de tus trucos de magia..

A mi ángel
Angel hermoso de Dios,
Alma del todo Divina,
Señora de corazón inmenso
Y valiente fortaleza
¿A dónde llevas tanto amor?
Si no es al cielo al que  pertenece.

Madre antes del tiempo

Me abrigaste en tu pecho,
Me diste amor,
Bebí por ti  leche fresca de salud y vida,
Mi alma peregrina siempre regresaba a ti,
Y en los momentos de dolor fuiste el timón de mi barco.
Amada mía, anciana adorada, que haré para cicatrizar
El dolor que me abrieron tus últimas lágrimas…..

Déjenme llorar
Déjenme llorar, que nadie lo sepa,
Que el silencio de estás lágrimas ya me traigan consuelo,
Dejénme llorar como nunca he llorado
 con toda la tristeza en mi vida acumulada,
Al verla en  su sepulcro ultimada y sin aliento,
Qué Dios me ha arrebatado lo más bueno de mi vida.,
La mujer que fue siempre mi heroína.
Mi alma gemela,mi abuela tan querida hasta el último momento
Déjenme llorar que nadie sabe lo que siento,
Que le dé yo un regalo a su memoria con mi silencio …


LUISA

Luisa se llamaba con sus ojos negros e inmensos,
Mi abuela morena de oscura cabellera y corazón paciente,
 Sufrida, doliente con esperanzadora sonrisa siempre,.
Tocaba el piano con particular gracia de música que embellecía la brisa.
Era mi musa, mi maestra, mi maga
ella era Luisa, aún llora mi corazón al recordarla
Que es la mujer que yo más amaba.

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